Crónica Web – La ESMA, símbolo de un Mundial con dos caras

Por Conrado Moreno

Se inaugura una muestra relacionada con la Copa de 1978. Vivencias de un lugar con mucho misterio y dolor. 

El sábado fui a la ex Escuela de Mecánica de la Armada ( ESMA) por primera vez y sentí algo que nunca había sentido. Estuve dos horas recorriendo el lugar y recién pude volver a la realidad al irme de ahí. El edificio en el que funcionó uno de los centros clandestinos de detención, tortura y exterminio entre los años 1976 y 1983 pareciera que se quedó en el tiempo, por lo que la sensación es aún más impactante: paredes desgastadas, pisos de madera que hacen un inquietante ruido cuando uno camina, minúsculos cuartos en los que es difícil imaginar que ahí dentro una persona pasaba días encerrada.

El motivo por el cual fui a la ex Escuela de Mecánica de la Armada fue porque se inauguró la muestra “El Mundial en la ESMA“, la cual reconstruye cómo se vivió la consagración de la Selección argentina en 1978 mientras el gobierno dictatorial secuestraba y desaparecía a miles de personas.La visita estuvo encabezada por Ricardo Coquet y Alfredo “Mantecol” Ayala, quienes estuvieron detenidos en la ESMA y lograron sobrevivir a los tormentosos años en los que fueron sometidos a condiciones de vida inhumanas y a reiteradas torturas. Además, estuvo presente el periodista deportivo Tití Fernández y Cristina Muro, esposa del desaparecido Carlos Chiappolini.

El recorrido comenzó en la entrada de donde en la actualidad funciona el Museo Sitio de Memoria ESMA. Desde allí, el guía nos llevó a través de las distintas habitaciones del edificio, las cuales presentaban similares estructuras y no variaban en su forma. Sin embargo, hubo un lugar en el que el aire se hacía espeso y cortaba el aliento: el sótano, lugar donde funcionaban las salas de tortura y el último cuarto por el que pasaban los presos antes de ser “trasladados”, el eufemismo de desaparecerlos.

Ricardo Coquet estuvo secuestrado en la ESMA desde el 10 de marzo de 1977 hasta diciembre de 1978, tiempo en el que vio salir campeón al Seleccionado argentino y también vio morir a muchos amigos. “El día que Argentina jugaba con Perú estábamos con un compañero viendo el partido en la enfermería, donde festejamos el logro argentino y el pase de ronda. Cuando salimos, encontramos muerto en el piso a otro colega. Ahí nos dimos cuenta dónde estábamos en realidad“, contó Coquet mientras recorría con la mirada el lugar.

Por su parte, Tití Fernández hizo una autocrítica y lamentó su accionar en ese entonces: “Fui uno de los tantos idiotas que salió a festejar al Obelisco levantando banderitas argentinas porque éramos campeones del mundo. Como muchos, grité Somos derechos y humanos“, porque nos hacían creer que todo estaba bien. No nos enterábamos de nada, por eso da tanta vergüenza no haber sabido en ese momento toda la mierda que pasaba a pocos metros del Monumental”.

Cristina Muro, esposa de un desaparecido que estuvo en la ESMA, narró cómo ella se involucró, de una forma abrupta, con la historia del Mundial: “Una patota de la ESMA vino a mi casa cuando estaba con mis dos hijos y me molió a golpes. Ahí me enteré de que tenían secuestrado a mi marido. Tuve que irme a vivir a lo de mi mamá, en La Boca, donde una noche escuchamos sirenas y vimos a una multitud en la calle. Eran hinchas que iban a ver a la Selección”.

Recuerdos del horror 

El 1° de junio de 1978 comenzaba el Mundial de Fútbol en el estadio de River, ubicado a pocas cuadras del icónico lugar en el que se torturaba y desaparecía a hombres, mujeres y bebés. Mientras los ojos de la gran mayoría de los argentinos estaban puestos en el día a día del Seleccionado nacional, los medios internacionales hacían hincapié en que detrás del Mundial se escondía una perversa maniobra política que buscaba tapar la realidad.

En los meses previos al Mundial, comenzaron a tomar vigor las denuncias contra la represión en el país que realizaban desde el exterior. En Europa se organizó un Comité de Boicot a la Copa del Mundo en Argentina (COBA), que reunió a miles de personas en París con el objetivo de impedir la realización del campeonato.

Sin embargo, la dictadura argentina siguió adelante con los preparativos y denunció las acciones internacionales de boicot como una campaña de desprestigio antiargentina en defensa de intereses “extranjeros” y “antipatrias”. Alfredo “Mantecol” Ayala estuvo secuestrado en la ESMA desde septiembre de 1977 hasta 1980, donde hizo tareas de reformas en el sótano durante los meses previos al Mundial.

“Bajo amenaza de muerte, construimos oficinas y hacíamos trabajos de prensa, así como también de documentación y fotografía. Si uno se cansaba o se negaba a trabajar, lo mandaban directo a un vuelo de la muerte”, relató el hombre. El Mundial fue utilizado por la dictadura como una herramienta de propaganda para obtener apoyo social, a la cual la población adhirió de forma masiva y festejó los triunfos del campeonato como una victoria nacional.

https://www.cronica.com.ar/info-general/La-ESMA-simbolo-de-un-Mundial-con-dos-caras-20180701-0044.htmlhttps://goo.gl/qehVLV

Telesur – Argentina: fútbol y memoria en la exposición “El Mundial en la ESMA”

https://www.youtube.com/watch?v=eE9SLrh2fE4

Radio Pública Suiza – Tod und Spiele

1978 nutzte die argentinische Militärdiktatur die Fussball-WM im Land für politische Zwecke. Damals wurden tausende Menschen ermordet – viele in der ehemaligen Militärschule ESMA, dem grössten Folterzentrum, das in der Hauptstadt Buenos Aires steht. Und genau dort macht sich das Land nun daran, die Vergangenheit anzuschauen.

https://www.srf.ch/play/radio/popupaudioplayer?id=ed1906bf-1ba5-453e-b833-6b7e01a0bf5dhttps://goo.gl/NvVQv7

El País – 40 años de Argentina campeona del Mundial 78: el eco de los goles entre gritos de tortura

Por Mar Centenera

“Me llevaron a dos partidos. Querían ver si alguien me reconocía para secuestrarlo”, recuerda un superviviente

Hace 40 años, los gritos de aliento de la hinchada argentina en el estadio de River Plate retumbaban en el centro del horror de la dictadura, la Escuela Superior de Mecánica de la Armada (ESMA). El estadio principal del Mundial de Argentina 1978 estaba a sólo diez calles del espacio donde unas 5.000 personas fueron detenidas, torturadas y desaparecidas entre 1976 y 1983. Aún con grilletes en los pies y signos de tormentos en el cuerpo, algunos de los secuestrados recuerdan que se alegraron por los goles y por unos minutos se sumaron a la euforia nacional. Otros aseguran que temieron que la victoria de la selección argentina alargase la vida del régimen militar. Hay quienes sienten angustia y se entristecen cada vez que se acerca un nuevo Mundial.

La ESMA daba a una de las avenidas principales de Buenos Aires, del Libertador, pero muy pocos sabían lo que ocurría en su interior. Durante el Mundial no cesaron los secuestros ni los interrogatorios bajo tortura, aunque los militares ordenaron instalar dos televisiones para ver los partidos: uno en el comedor del sótano, a metros de las salas en las que comenzaba la destrucción de los que habían sido chupados, y otro arriba, en la zona conocida como pecera. Algunos de los detenidos que realizaban trabajo esclavo fueron autorizados a ver fútbol.

“Grité los goles aunque era una contradicción”, admite Ricardo Coquet, quien estuvo secuestrado en la ESMA entre marzo de 1977 y diciembre de 1978. “Veíamos los partidos en el sótano. Recuerdo el partido contra Perú, donde había que ganar con muchos goles sí o sí. Ganamos, pero al salir del comedor pasamos de la euforia futbolera a ver a un compañero muerto en el pasillo”, cuenta Coquet a EL PAÍS en la exESMA, reconvertida hoy en Museo de la Memoria.

Los recuerdos de los supervivientes de la dictadura, de los familiares de desaparecidos y de los exiliados son el corazón de dos muestras simultáneas en Buenos Aires que narran la convivencia macabra de la fiesta y el horror durante la Copa del Mundo de 1978: Tiren papelitos, en el Parque de la Memoria y El Mundial en la ESMA, que cuenta in situ cómo se vivieron esos días.

Conscientes de la pasión de los argentinos por el fútbol, los militares dispusieron operativos fronterizos y en la entrada de los estadios. Dentro de ellos, usaron como cebo a varios detenidos de centros clandestinos. “Me llevaron a un partido en la cancha de Vélez y otro en la de River. Querían ver si alguien me conocía para secuestrarlo, pero por suerte nadie se me acercó”, recuerda Alfredo Anaya, otro de los supervivientes.

Las familias de los desaparecidos no cesaron de buscar a sus hijos y aprovecharon la presencia de periodistas extranjeros en el Mundial para dar a conocer lo que estaba pasando. El día del partido inaugural, un enviado especial de la televisión holandesa cambió el Monumental por la Plaza de Mayo, donde las Madres, como cada jueves, marchaban en ronda para exigir la aparición de sus desaparecidos. “Queremos saber dónde están nuestros hijos, vivos o muertos. Hay miles y miles de hogares sufriendo mucha angustia y desesperación. Ya no saben a quién recurrir. Les rogamos a ustedes, son nuestra última esperanza, ayúdennos”, dicen las Madres de Plaza de Mayo en ese desgarrador testimonio visual, que tuvo un enorme impacto fuera de Argentina.

Mientras el resto del país celebraba cada victoria de su Selección, las Madres las sufrían. Temían que una victoria fortaleciese a la dictadura e hiciese más difícil encontrar a sus hijos. “Recuerdo que mi familia estaba en casa, disfrutando del partido. Ellos lloraban de alegría, nosotros de tristeza”, cuenta la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, en uno de los vídeos de la muestra del Parque de la Memoria.

Trabajo esclavo por días de vida

En la ESMA, un grupo de detenidos era obligado a realizar trabajo esclavo a cambio de ganar días de vida. Durante el Mundial, tuvieron que preparar textos y vídeos de propaganda sobre las bondades de Argentina mientras escuchaban los gritos de torturas de los compañeros que acababan de secuestrar. Uno de ellos, Raúl Lisandro Cubas, fue enviado a entrevistar al entonces entrenador de la Selección, César Luis Menotti, con el objetivo de que le sonsacara alguna declaración favorable al régimen. En la exposición puede verse la acreditación de prensa falsa con la que entró.

Cubas entró solo a entrevistar a Menotti. “Se me pasaron muchas cosas por la cabeza. No podía dejar de pensar: “¿Qué hago? ¿Le cuento que soy un desaparecido? ¿Le doy la lista con los nombres de los desaparecidos que estaban conmigo en la ESMA? ¿Me creerá? ¿Cómo reaccionará?”, recuerda en un vídeo que forma parte de la muestra. No lo hizo. No se sintió seguro. Y volvió al centro del horror.

Nadie reconoció a Cubas en la fotografía aparecida en el diario La Nación que lo muestra junto a verdaderos periodistas. Días después, en ese inolvidable 25 de junio de 1978, nadie reconoció tampoco a los detenidos-desaparecidos que salieron a las calles. Cuando Argentina venció a Holanda y levantó la Copa del Mundo, los torturadores los metieron en automóviles y se sumaron a la marea albiceleste que celebraba el triunfo en los alrededores del Obelisco. Después, los llevaron a cenar. “En la pizzería se gritaba ‘el que no salte es holandés’ y nosotros allí, pálidos y angustiados. Si no se daban cuenta de que estábamos secuestrados, de que se estaba matando a gente, se iban a quedar 40 años más en el poder”, recuerda de ese día Miriam Lewin, periodista que pasó por varios centros clandestinos de detención, entre ellos la ESMA.

40 años después, Argentina ha juzgado y condenado a los responsables de esos crímenes perpetrados por la dictadura antes, durante y después del Mundial 78. Ningún argentino ignora lo que pasó. Tampoco los jugadores de ese equipo campeón. “Cuando en democracia empezábamos a saber todo, yo personalmente empecé a sentir vergüenza. Se usó una gesta maravillosa, ser campeones del mundo, para seguir secuestrando, torturando y matando gente. Me da vergüenza decir que fui feliz”, reconoce Ubaldo El Pato Fillol, portero y uno de los referentes de la selección de 1978, en una grabación exhibida en el Parque de la Memoria. “Siento mucha pena. Escuchar lo que la gente ha sufrido, escuchar que hubo gente que nos alentaba mientras sufría me deja sin palabras”, dice el defensor Jorge Olguín en el acto de inauguración de la muestra en la exESMA. “Lo siento de corazón”, concluye.

 

https://elpais.com/internacional/2018/06/29/argentina/1530274425_448001.htmlhttps://goo.gl/kKF1QP

Los Andes – Dos choques mundialistas entre Argentina y Francia con escándalos

En 1930 y 1978, se enfrentaron ambas selecciones. Los triunfos de Argentina, con “manchas” en su historia.

Argentina está en octavos de final y mañana a las 11 enfrenta a Francia. Sólo en dos ediciones mundialistas se enfrentaron ambas selecciones: la primera fue en 1930 y la segunda en 1978. En ambos choques hubo escándalos que dejaron antecedentes imborrables en los argentinos y franceses.

En Uruguay 1930, error del árbitro y triunfo argentino

El sorteo ubicó a Francia en el grupo 1, junto a Argentina, México y Chile. Luego de estreno con victoria 4-1 ante los aztezas, le tocó jugar con la Albiceleste el 15 de julio de ese año, en el Estadio Parque Central de Montevideo, ante 23.500 espectadores.

En ese partido Argentina ganaba 1 a 0 con gol de Luis Monti (San Lorenzo), cuando a 6 minutos del final, durante el ataque francés, el árbitro Gilberto de Almeida decidió terminar el encuentro. De Almeida le echó la culpa a su cronómetro.

Los franceses protestaron y ante la invasión de cancha del público uruguayo que se solidarizó con los jugadores de Francia y la consecuente intervención de la policía, el juez decidió jugar los minutos restantes.

El papelón fue que no se pudo terminar el partido, porque los jugadores argentinos ya estaban en la ducha.

Francia cayó en el siguiente partido contra Chile y fue eliminada.

El último Francia-Argentina mundialista fue en plena dictadura

En Argentina 1978 fue la última vez que Argentina y Francia chocaron en un Mundial en plena dictadura, cuando miles de personas se encontraban detenidas en centros clandestinos.

A la Albiceste le costó ganarle a los Bleus pero logró pasar.

Pese a los llamados a boicotear el Mundial y denunciar la represión, los países clasificados acudieron a la cita mundialista.

En la segunda fecha del grupo 1, Argentina ganó 2-1 a Francia con un gol de Passarella de penal y otro de Leopoldo Luque. Michel Platini había igualado el encuentro durante la segunda parte.

Durante este mundial, y este partido, en la prisión clandestina de la ESMA los presos (muchos de ellos desaparecidos) confesaron que el Mundial fue momentos de desahogo.

“No sé cómo explicar que nosotros, realmente, no teníamos la menor idea (de lo que pasaba), como mucha gente en el país”, insistió Jorge Olguín, defensor de aquella Selección de Menotti, que entonces tenía 26 años

A esta entrevista con el ex futbolista se sumó un exdetenidos que fueron torturados en los mismos días de la Copa. Ricardo Coquet se dirigió a Olguín: “Yo te alentaba desde el sótano”, le dijo.

Coquet, militante de Montoneros, estuvo detenido durante un año en la ESMA, ubicada a un kilómetro del estadio Monumental, donde jugaba la Albiceleste. “Viví el Mundial con capucha y grilletes. Se escuchaba el clamor del estadio. No estábamos en la cancha, pero queríamos que ganara Argentina a pesar de estar detenidos”, rememoró.

Coquet afirma que los prisioneros se sentían “reconfortados por el fútbol. No pensábamos en el boicot”. “Yo soy muy futbolero. Hubo una utilización política del Mundial, pero también permitió que unos periodistas extranjeros fuesen a entrevistar a las Madres de Plaza de Mayo”, que reclamaban la aparición con vida de sus hijos secuestrados por el régimen.

En esta tercera cita mundialista, se espera juego limpio sin escándalos y un tercer triunfo en los antecedentes entre criollos y galos.

https://www.losandes.com.ar/article/view/?slug=dos-choques-mundialistas-entre-argentina-y-francia-con-escandaloshttps://goo.gl/ybmhyi

Agencia Reuters – Argentine ex-prisoners mark 40 years from dictatorship-era World Cup

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BUENOS AIRES (Reuters) – Shackled in a lightless attic, Ricardo Coquet drew strength from the sound of cheers coming from soccer fans at the 1978 World Cup, held just blocks from the detention center where he was imprisoned by the country’s military dictatorship.

 

Forty years later, and ahead of Argentina’s World Cup match with France on Saturday, Coquet and other former political prisoners inaugurated a new exhibit at the Buenos Aires ESMA museum on Thursday. Once a Naval academy, the building became a memorial after Argentina’s military junta used it as a clandestine torture site.

“This is a sacred place,” Coquet said, tears welling in his eyes as he revisited the dingy attic. “When we were in here, we did not belong to the world of the living.”

As many as 30,000 people were forcibly disappeared by the government between 1976 and 1983, according to Argentina’s National Commission on Disappeared Persons.

Imprisoned for over two years, Coquet said he and other inmates were routinely tortured by military officers. He is missing three fingers, two of which he said were a result of his abuse.

Coquet, now 65, is one of around 5,000 men, women and children who were held at the center. More than 600 such facilities were used in Argentina following the 1976 U.S.-backed military coup that installed a series of right wing dictators, according to the exhibit’s organizers.

“Life revolves around football in Argentina” Coquet said. “But who wins a match is less important than who wins an election.”

On display at the exhibit are personal affects of the prisoners, including art etched into bottlecaps and handmade playing cards prisoners would use to pass the time.

“Testimony is the most important thing we have,” Coquet said. “But the goal, always, is greater justice.”

Argentina defeated the Netherlands 3-1 to win the 1978 World Cup. It had stayed alive in the tournament with a controversial 6-0 win over Peru – a match that Peruvian officials accused Argentina of fixing.

https://www.reuters.com/article/us-soccer-worldcup-arg-dictatorship/argentine-ex-prisoners-mark-40-years-from-dictatorship-era-world-cup-idUSKBN1JP2RPhttps://goo.gl/ojekdw

RCN Radio – Torturados en dictadura alentaban a Argentina desde prisión clandestina en Mundial-78

Por Kelly Cabana

“Yo te alentaba desde el sótano”, le dijo Ricardo Coquet, un exdetenido y desaparecido que pudo salir con vida, al futbolista Jorge Olguín.

risioneros políticos de la última dictadura alentaban a la Selección desde los sótanos de tortura de la cárcel clandestina de la ESMA en el Mundial de Argentina-78, revelaron este jueves sobrevivientes al ser inaugurada una muestra en Buenos Aires.

“Yo te alentaba desde el sótano”, le dijo Ricardo Coquet, un exdetenido y desaparecido que pudo salir con vida, al futbolista Jorge Olguín, defensor y campeón del mundo aquel año con la Albiceleste.

Fue uno de los momentos más emotivos de la ceremonia, 40 años después, en el Museo Sitio de Memoria, donde funcionaba la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) de la marina de guerra.

“Recuerdo que vimos el partido de Argentina-Perú (6-0) que teníamos que ganar por muchos goles. Yo estaba con un compañero. Nos pusimos muy contentos. Pero de golpe escuchamos que cerraron las puertas y eso pasaba cuando traían a alguien secuestrado. Cuando salimos, pasamos de esa pequeña euforia mundialista a ver a un compañero tirado en el piso, muerto. Eso nos trajo de vuelta a la realidad donde estábamos”, relató Coquet.

Unas 5.000 personas pasaron por aquellas mazmorras y sólo sobrevivieron un centenar. Muchos de los secuestrados ilegalmente murieron al ser arrojados vivos al mar desde los llamados ‘vuelos de la muerte’.

“No sé cómo explicar que nosotros, los jugadores, no tuviéramos la menor idea de lo que estaba pasando. Lo siento de corazón y agradezco la invitación a compartir este momento”, dijo Olguín, triunfador en el argentino San Lorenzo y campeón de la Copa Libertadores con Argentinos Juniors.

El día de la fiesta de apertura del Mundial en el estadio Monumental, con el partido Alemania-Polonia (0-0), la televisión alemana abrió la transmisión con la denuncia de que “a pocas cuadras de aquí, hay gente que muere torturada”, según testimonios de periodistas presentes.

“Ahora que se está jugando el Mundial de Rusia-2018, lo que dice Coquet a Olguín sirve para volver a pensar, y reflexionar, sobre la alegría del fútbol“, dijo la directora del Museo Alejandra Naftal.

Presos en los estadios 

Naftal dijo que la ‘Muestra el Mundial en la ESMA” permite “conocer los testimonios de gente que vivía día y noche con grilletes, torturada, con capuchas. Fueron situaciones surrealistas”.

“Yo nunca acusé a la Selección de ser partícipe de esa situación. Pero el Mundial fue una excusa. En ese tiempo acá se hacían videos en los que se mostraba un país ideal, fantasioso, para los periodistas extranjeros. Lo que no se sabía era que esos trabajos los hacían personas detenidas bajo tortura”, dijo de su parte otro sobreviviente, Alfredo Ayala.

Ayala relató una experiencia macabra. “Sacaban de acá gente a ver partidos. A mi me llevaron a la cancha de River Plate, de Vélez Sarsfield. Querían ver si alguien se me arrimaba (acercaba), si alguien me conocía para detenerlo”, contó.

Incluso un prisionero, Lisando Cubas, fue encomendado para realizar una entrevista al DT César Menotti, para una revista de la cancillería.

https://www.rcnradio.com/internacional/torturados-en-dictadura-alentaban-argentina-desde-prision-clandestina-en-mundial-78https://goo.gl/c9CjWg

El Imparcial Deportes – Así vivieron los desaparecidos durante el Mundial’78 en la ESMA del dictador Videla

Coindicidendo con el acceso a octavos de Rusia 2018 de Lionel Messi y compañía se ha inaugurado una obra relativa al Mundial de 1978 e el centro de tortura de la dictadura argentina

La muestra ‘El Mundial en la ESMA’, inaugurada este jueves, revela cómo vivieron la Copa del Mundo de 1978 los desaparecidos en Argentina que estaban en la Escuela Superior de Mecánica de la Armada (ESMA), el mayor centro de detención ilegal, tortura y asesinato de la última dictadura militar argentina (1976-1983). La Albiceleste se consagró campeona del mundo por primera vez en su historia el 25 de junio de 1978 en el estadio del River Plate, a pocos metros de la ese tenebroso recinto

“Fui a ver dos partidos, me llevaron a uno en la cancha de Vélez y otro en la de River para ver si alguien se me arrimaba o si alguien me conocía. Por suerte nadie se me acercó. Yo le rogaba a Dios todo el tiempo que no aparezca nadie, porque significaba que si aparecía lo iban a secuestrar como a mí”, relató Alfredo Ayala, uno de los tantos que estuvieron detenidos en la ESMA. En ese lugar, convertido en el Espacio y Memoria de Derechos Humanos, se podrán ver hasta el 31 de agosto testimonios de quienes estuvieron detenidos, objetos alusivos e información sobre las vivencias de los desaparecidos durante e la mencionada citamundialista.

Ayala, además, expuso que lo llevaron al Obelisco, donde se celebró la obtención del título. “Así demostraban el poder que tenían. Demostraban que podían sacarte cuando querían y hacer lo que querían con vos“, reveló. Y a la experiencia de este detenido por el régimen fascista de Videla se une una sección dedicada a Lisandro Cubas, quien estando detenido fue forzado a hacerle una entrevista al entonces seleccionador de Argentina, César Luis Menotti. Cubas no le pidió ayuda al entrenador por temor a la represalia de los militares.

Alejandra Naftal, directora del Museo Sitio de Memoria ESMA, señaló que “el Mundial en la ESMA es una muestra que trata de dar cuenta sobre la vida que tuvieron los detenidos desaparecidos cuando transcurría el Mundial 78 aquí en Argentina. “Una vez un sobreviviente me dijo que aquí en la ESMA había vida, una vida rara, entre tormentos, capuchas, grilletes y torturas, pero también una vida de solidaridad entre los detenidos. Una vida de resistencias”, esclareció.

En ese acto inaugural de la muestra estuvieron presentes Ricardo Coquet -otro de los retenidos-, María Cristina Muro -mujer del desaparecido Carlos Alberto Chiappolini- y el futbolista y campeón del Mundal en 1978 Jorge Olguín. Este último, por su parte, no pudo reprimir la emoción al declarar lo siguiente: “No sé cómo explicar que nosotros realmente no teníamos la menor idea, como no la tenía muchísima gente del país. Hubiéramos deseado, cuando nos enteramos de estas cosas, que todo el país estuviera detrás del triunfo, pero había muchísima gente que sufría. Lo siento de corazón“.

Naftal tomó la palabra ante el prolongado silencio que se hizo en el acto, en el que decenas de visitantes (la mayoría jóvenes) quedaron hieráticos, contrmplando los minutores. La directora de la muestra tuvo que romper el momento para proseguir con el recorrido de la visita. Esa senda comienza por la planta baja, en la que se desgrana la vida de los desaparecidos durante ese Mundial (con objetos de los retenidos y testimonios de los mismos); sigue en el segundo piso, qe expone la entrevista de Cubas a Menotti; y en la tercera altura se despliega el testimonio de Carlos Bartolomé, quien fue llevado al estadio del River Plate para filmar la final que Argentina le ganó por 3-1 a Holanda.

Quienes somos los protagonistas de una generación tenemos la misión de dar testimonio, de trasmitir para que ese pasado nos ilumine en algún momento de nuestro presente. El poder de la memoria nos puede hacer un poco mejores como sociedad”, concluyó Naftal, quien definió la entrevista realizada a Menotti por uno de los represaliados como “una situación surrealista”.

Esta muestra se ha sumado a la inaugurada el pasado 15 de junio en el Parque de la Memoria. Bajo el título ‘Tiren papelitos: Mundial’78 entre la fiesta y el horror’ se toma el espacio público en la zona norte de Buenos Aires para dar testimonio de aquel suceso. Allí se ha alzado un monumento en honor a las víctimas del terrorismo de estado dictatorial. Y se analiza cómo se uso la influencia del Mundial de Fútbol de Argentina para legitimar el terrible régimen de Videla.

 

https://goo.gl/PeCmj4

El Economista – “El Mundial en la ESMA” revela cómo vivieron los desaparecidos el Mundial 78

Buenos Aires, 28 jun (EFE).- La muestra “El Mundial en la ESMA”, inaugurada este jueves, revela cómo vivieron la Copa del Mundo de Argentina 1978 los desaparecidos que estaban en la ESMA, el mayor centro de detención ilegal, tortura y asesinato de la última dictadura cívico militar (1976-1983).

“Fui a ver dos partidos, me llevaron a uno en la cancha de Vélez y otro en la de River para ver si alguien se me arrimaba o si alguien me conocía. Por suerte nadie se me acercó. Yo le rogaba a Dios todo el tiempo que no aparezca nadie, porque significaba que si aparecía lo iban a secuestrar como a mí”, relató a Efe Alfredo Ayala, uno de los tantos que estuvieron detenidos en la ESMA.

La Albiceleste se consagró campeona del mundo por primera vez en su historia el 25 de junio de 1978 en el estadio de River Plate, a pocos metros de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA).

En ese lugar, ahora convertido en el Espacio y Memoria de Derechos Humanos, se podrán ver hasta el 31 de agosto testimonios de quienes estuvieron detenidos, objetos alusivos e información sobre las vivencias de los desaparecidos durante el Mundial.

Ayala contó también que lo llevaron al Obelisco, donde se celebró la obtención del título.

“Así demostraban el poder que tenían. Demostraban que podían sacarte cuando querían y hacer lo que querían con vos”, reveló.

En la muestra hay una sección totalmente dedicada a Lisandro Cubas, quien estando detenido fue forzado a hacerle una entrevista al entonces seleccionador de Argentina, César Luis Menotti.

Cubas no le pidió ayuda al entrenador por temor a la represalia de los militares.

“El Mundial en la ESMA es una muestra que trata de dar cuenta sobre la vida que tuvieron los detenidos desaparecidos cuando transcurría el Mundial 78 aquí en Argentina”, explicó a Efe la directora del Museo Sitio de Memoria ESMA, Alejandra Naftal.

“Una vez un sobreviviente me dijo que aquí en la ESMA había vida, una vida rara, entre tormentos, capuchas, grilletes y torturas, pero también una vida de solidaridad entre los detenidos. Una vida de resistencias”, añadió.

En la inauguración también estuvieron Ricardo Coquet, otro detenido, María Cristina Muro, esposa del desaparecido Carlos Alberto Chiappolini, y el campeón del mundo en 1978 Jorge Olguín.

“No sé como explicar que nosotros realmente no teníamos la menor idea, como no la tenía muchísima gente del país. Hubiéramos deseado, cuando nos enteramos de estas cosas, que todo el país estuviera detrás del triunfo, pero había muchísima gente que sufría. Lo siento de corazón”, dijo en la rueda de prensa de la inauguración Olguín, visiblemente emocionado.

La muestra está dividida en tres partes. La primera, ubicada en la planta baja, trata sobre la vida cotidiana de los desaparecidos durante el Mundial. Se ven objetivos de los detenidos y una videoinstalación en la que se emiten testimonios de quienes estuvieron cautivos en la ESMA.

Las decenas de visitantes, la mayoría de ellos jóvenes, y los periodistas que acudieron a la inauguración se pasaron allí varios minutos en silencio con la vista clavada en los monitores. Ante la quietud de los presentes, que miraban los crueles testimonios con angustia, Naftal tomó la palabra e invitó a continuar con el recorrido.

El segundo piso está completamente dedicado a Cubas y su entrevista a Menotti. En esa sala se exhiben por primera vez los documentos falsos elaborados en la ESMA para esa entrevista. “Fue una situación surrealista”, dijo Naftal a Efe.

La tercera parte es sobre el testimonio de Carlos Bartolomé, quien fue llevado al estadio de River Plate para filmar la final que Argentina le ganó por 3-1 a Holanda.

El “Mundial en la ESMA” se suma a “Tiren papelitos: Mundial ’78 entre la fiesta y el horror”, una muestra inaugurada el 15 de junio en el Parque de la Memoria, un espacio público ubicado en la zona norte de Buenos Aires creado como monumento en honor a las víctimas del terrorismo de estado.

Allí se analiza cómo los militares utilizaron con fines propagandísticos la Copa del Mundo de Argentina 1978.

“Quienes somos los protagonistas de una generación tenemos la misión de dar testimonio, de trasmitir para que ese pasado nos ilumine en algún momento de nuestro presente. El poder de la memoria nos puede hacer un poco mejores como sociedad”, concluyó Naftal.

https://goo.gl/gyVGXm

La Vanguardia – El Mundial en la ESMA revela cómo vivieron los desaparecidos Copa Mundo 1978

Por Sebastián Meresman

Buenos Aires, 28 jun (EFE).- La muestra ‘El Mundial en la ESMA’, inaugurada este jueves, revela cómo vivieron la Copa del Mundo de Argentina 1978 los desaparecidos que estaban en la Escuela Superior de Mecánica de la Armada, el mayor centro de detención ilegal, tortura y asesinato de la última dictadura militar argentina (1976-1983).

“Fui a ver dos partidos, me llevaron a uno en la cancha de Vélez y otro en la de River para ver si alguien se me arrimaba o si alguien me conocía. Por suerte nadie se me acercó. Yo le rogaba a Dios todo el tiempo que no aparezca nadie, porque significaba que si aparecía lo iban a secuestrar como a mí”, relató a Efe Alfredo Ayala, uno de los tantos que estuvieron detenidos en la ESMA.

La Albiceleste se consagró campeona del mundo por primera vez en su historia el 25 de junio de 1978 en el estadio del River Plate, a pocos metros de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA).

En ese lugar, ahora convertido en el Espacio y Memoria de Derechos Humanos, se podrán ver hasta el 31 de agosto testimonios de quienes estuvieron detenidos, objetos alusivos e información sobre las vivencias de los desaparecidos durante el Mundial.

Ayala contó también que lo llevaron al Obelisco, donde se celebró la obtención del título.

“Así demostraban el poder que tenían. Demostraban que podían sacarte cuando querían y hacer lo que querían con vos”, reveló.

En la muestra hay una sección totalmente dedicada a Lisandro Cubas, quien estando detenido fue forzado a hacerle una entrevista al entonces seleccionador de Argentina, César Luis Menotti.

Cubas no le pidió ayuda al entrenador por temor a la represalia de los militares.

“El Mundial en la ESMA es una muestra que trata de dar cuenta sobre la vida que tuvieron los detenidos desaparecidos cuando transcurría el Mundial 78 aquí en Argentina”, explicó a Efe la directora del Museo Sitio de Memoria ESMA, Alejandra Naftal.

“Una vez un sobreviviente me dijo que aquí en la ESMA había vida, una vida rara, entre tormentos, capuchas, grilletes y torturas, pero también una vida de solidaridad entre los detenidos. Una vida de resistencias”, añadió.

En la inauguración también estuvieron Ricardo Coquet, otro detenido, María Cristina Muro, esposa del desaparecido Carlos Alberto Chiappolini, y el campeón del mundo en 1978 Jorge Olguín.

“No sé como explicar que nosotros realmente no teníamos la menor idea, como no la tenía muchísima gente del país. Hubiéramos deseado, cuando nos enteramos de estas cosas, que todo el país estuviera detrás del triunfo, pero había muchísima gente que sufría. Lo siento de corazón”, dijo en la rueda de prensa de la inauguración Olguín, visiblemente emocionado.

La muestra está dividida en tres partes. La primera, ubicada en la planta baja, trata sobre la vida cotidiana de los desaparecidos durante el Mundial. Hay objetos de los detenidos y pantallas en las que se emiten testimonios de quienes estuvieron cautivos en la ESMA.

Las decenas de visitantes, la mayoría de ellos jóvenes, y los periodistas que acudieron a la inauguración pasaron allí varios minutos en silencio con la vista clavada en los monitores. Ante la quietud de los presentes, que miraban los crueles testimonios con angustia, Naftal tomó la palabra e invitó a continuar con el recorrido.

El segundo piso está completamente dedicado a Cubas y su entrevista a Menotti. En esa sala se exhiben por primera vez los documentos falsos elaborados en la ESMA para esa entrevista. “Fue una situación surrealista”, dijo Naftal a Efe.

La tercera parte es sobre el testimonio de Carlos Bartolomé, quien fue llevado al estadio del River Plate para filmar la final que Argentina le ganó por 3-1 a Holanda.

El ‘Mundial en la ESMA’ se suma a ‘Tiren papelitos: Mundial’78 entre la fiesta y el horror’, una muestra inaugurada el 15 de junio en el Parque de la Memoria, un espacio público ubicado en la zona norte de Buenos Aires creado como monumento en honor a las víctimas del terrorismo de estado.

Allí se analiza cómo los militares utilizaron con fines propagandísticos la Copa del Mundo de Argentina 1978.

“Quienes somos los protagonistas de una generación tenemos la misión de dar testimonio, de trasmitir para que ese pasado nos ilumine en algún momento de nuestro presente. El poder de la memoria nos puede hacer un poco mejores como sociedad”, concluyó Naftal. EFE

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