El Grito del Sur – A 40 años Rodolfo sigue vivo

Horacio Verbitsky, Director del CELS, Martín Gras, ex sub Secretario de Derechos Humanos y última persona en ver el cuerpo de Rodolfo, y el periodista Marcelo Figueras homenajearon en la ESMA a Rodolfo Walsh

El pasado sábado 25 de marzo, a 40 años del asesinato y la desaparición de Rodolfo Walsh, se realizó una muestra homenaje en la Ex-Escuela Superior de Mécanica de la Armada (ESMA). La actividad fue presentada por Horacio Verbitsky, Director del CELS, Martìn Gras, ex sub Secretario de Derechos Humanos y última persona en ver el cuerpo de Rodolfo, y el periodista Marcelo Figueras. La muestra, ubicada en el Casino de Sub Oficiales, se basa en dos de los últimos textos de Walsh: la Carta Abierta a la junta militar y un último cuento escrito por Walsh, “Juan se iba por el río”, escrito al mismo tiempo que la Carta y que nunca pudo ser publicado.

Las palabras de Horacio Verbitsky dieron inicio al homenaje. Verbisty cuenta la historia en primera persona: trabajó con Rodolfo en Noticias y militó a su lado en los setenta. A su vez cuando secuestraron a Rodolfo, Lilia Ferreyra -la mujer del escritor- buscó a Horacio, tal como Rodolfo le habìa recomendado, y durante los primeros meses posteriores a su desaparición vivió en la casa del “Perro”.

Según cuenta el Editor de Página/12 la conducción de Montoneros conocía de la existencia de la Carta Abierta y de su contenido crítico. Sin embargo permitió que Rodolfo Walsh la publicara, aunque objetó el párrafo más significativo, el que habla de la miseria planificada para referirse al plan económico del gobierno militar. ”Dejar el fusil de la guerra perdida y reemplazarla por el mimeógrafo y el caño de la resistencia”, era la apuesta del periodista , que según el propio Verbitsky «no podia hacerse con formas tan rígidas y burocráticas. R desobedeció la censura y decidió publicarla completa

“La carta a la Junta adquiere hoy otro sentido, cuando estamos viendo una actitud negacionista, un intento de reescritura de la historia argentina. Quienes nos gobiernan buscan asimiliar corrientes políticas del presente con corrientes del pasado y usar a unas para estigmatizar a las otras. Plantean por enésima vez la teoría de los dos demonios y la imposible propuesta de la reconciliación. La carta de RW es una respuesta frente a esta tentativa”, agregó Verbitsky.

Verbitsky agregó que “Walsh no se sentó en su casa a esperar la muerte mirandose el precioso ombligo intelectual despues de desafiar con su carta a un gobierno sangriento, como lo pintan en una mala obra de teatro”

Luego llegó el turno de Martín Gras. Durante su cautiverio en la ESMA fue la última persona en ver el cuerpo de Rodolfo y tuvo la fortuna de ser el primer lector de las versiones secuestradas por la patota del Tigre Acosta de su «Carta a la Junta», de los documentos internos de Inteligencia de Montoneros y del cuento «Juan se iba por el río». “La carta habla de 15.000 desaparecidos en esa época, apenas a un año del golpe, hoy que justamente se pretende cuantificar a los desaparecidos”, explicó Gras.

A su vez explicó que en pleno cautiverio, el cuento fue la pieza que menos llamó su atención. Sin embargo, una vez afuera, tuvo el tiempo de reconstruirlo. “El cuento relata la historia de un gaucho, un hombre,  un criollo previo a las grandes migraciones del siglo XIX. Un hombre derrotado, un hombre que está cansado, que está parado frente al Río de la Plata. En un momento advierte que se acerca una especie de Contra Sudestada, el agua se retira y el río queda seco». Gras recuerda que el cuento describe el entierro de los restos de San Martín, un broche de oro de la generación del 80’ para apropiarse de San Martín, que es un hombre de la liberación, y convertirlo en una estatua de bronce de vitrina. Gras recuerda patente la frase del gaucho: “en la patria de estos yo me cago» y continua, «de donde se desprende que hay dos patrias, la patria que está construyendo en ese momento la oligarquía y la patria del gaucho”

“En la segunda parte del cuento, él decide cruzar a caballo ese río que se ha replegado y atraviesa de a poco las capas geológicas de la historia argentina. En un momento dado, en la mitad de ese viaje, cambia el viento y el gaucho ve que el agua vuelve; y ahí se termina el cuento. De hecho cuando yo llego hasta allí busco la página que sigue y no la encuentro». Gras comenta que años después, al reencontrarse con Lilia en Madrid, le preguntó si el cuento terminaba ahí, si acaso Juan cruzaba finalmente el río. “No sé si cruza o no cruza, lo importante es que lo intenta” .

A 40 años de su caída Rodolfo vive en cada frase de un periodista militante, que lleva en sus palabras la sanre de su lucha.

http://www.elgritodelsur.com.ar/2017/03/a-40-anos-rodolfo-sigue-vivo.html