La Primera Piedra – El derecho a la identidad de los nietos, la lucha de Abuelas de Plaza de Mayo

En los 40 años de Abuelas de Plaza de Mayo el objetivo principal estuvo dirigido a la recuperación del derecho a la identidad y a la necesidad de encontrar a quienes habían sido apropiados y devolverles su verdadera historia. Durante la dictadura cívico-militar, una de las principales maternidades clandestinas funcionó en el centro de detención de la Escuela de Mecánica de la Armada. En el marco del aniversario del organismo de Derechos Humanos y en el mes de la memoria, el Museo Sitio de Memoria ESMA, este sábado 28 de octubre, ofrece una visita cargada de sentimientos porque invita a recorrer un espacio dónde el horror se hizo carne junto a quienes allí nacieron y hoy recuperaron su verdadera identidad.

Abuelas de Plaza de Mayo cumplió sus 40 años de historia en el mes de octubre de 2017. Tras tantos años de lucha, su principal objetivo siempre estuvo apuntado a recuperar a los nietos que habían sido apropiados durante la dictadura cívico-militar y restituir su verdadera identidad. Esta pelea por mantener y devolver el derecho a la identidad que había sido arrebatado a casi 500 personas durante el genocidio, sólo pudo ser resuelto en tan solo 125 casos.

La planificación del robo de bebés

La extensión de las maternidades clandestinas se dio en todo el país de forma generalizada, de igual forma que la represión, el secuestro y la desaparición. En este sentido, la práctica de apropiación de bebés fue una parte integrante planificada y sistemática del genocidio. Así se pudo comprobar en el juicio de la causa sobre el “Plan sistemático de apropiación de menores” que logró la sentencia en el año 2012.

Alrededor de 500 hijos de detenidos-desaparecidos fueron apropiados y luego entregados a familias de militares, o sus cómplices. Además, muchos de ellos nacieron en centros clandestinos de detención. En todos los casos registrados, les anularon su derecho a la identidad y los privaron de vivir en libertad con sus legítimas familias y con su verdadera historia. 

Dentro de múltiples centro clandestinos se ubicaron maternidades clandestinas, tal es el caso de la ESMA que recibía a las mujeres detenidas-desaparecidas que estaban a punto de dar a luz, pero también en otros centros como Campo de Mayo, el pozo de Banfield o distintos hospitales militares. Entre 1976 y 1983 pasaron por la ESMA al menos 37 mujeres embarazadas que estaban detenidas allí o en otros centros clandestinos de la Ciudad de Buenos Aires, y que tuvieron a sus hijos en el cuarto para embarazadas del Casino de Oficiales.

La recuperación de la identidad y la memoria

En su mayoría, quienes nacieron en estas maternidades clandestinas fueron apropiados ilegalmente. A su vez, las madres de los bebés, salvo muy pocas excepciones, fueron asesinadas al poco tiempo de parir. Con el retorno de la democracia en 1983, gracias a la búsqueda incansable de Abuelas de Plaza de Mayo se logró conocer la verdad en 125 casos hasta la fecha y recuperar la identidad en muchos de ellos. 12 de estos nietos que fueron recuperados nacieron en la Ex ESMA y hoy pudieron restituir su historia.

El último sábado de cada mes, a las 17 horas, el Museo Sitio de Memoria ESMA organiza una visita abierta al público con invitados especiales que dialogan con el público sobre su historia vinculada a este lugar. En el marco del aniversario del organismo de Derechos Humanos y en el mes de la memoria, este sábado 28 de octubre “La visita de las cinco” ofrece una visita particularmente conmovedora e invita a recorrer el espacio junto a los nietos restituidos que nacieron allí como Guillermo Pérez Roisinblit, Jorge Castro Rubel, Juan Cabandié, Sebastián Rosenfeld y Pedro Sandoval Fontana, entre otros.

Este encuentro se presenta como un desafío y con múltiples sentimientos. Recorrer un lugar dónde el horror se hizo carne y las peores prácticas represivas se llevaron adelante. Hacer una visita en un espacio dónde los militares se sintieron dueños de la vida y de la muerte de las miles de personas que pasaron por el centro clandestino, pero también dónde se apropiaban de identidades. Poner el cuerpo en un lugar en el que las paredes, las marcas y las huellas que siguen presentes sacuden la conciencia por el presente actual y por el pasado que se reconvierte en activa memoria. Todo esto.

Sin embargo, estar allí como espacio de memoria, como lugar de encuentro y de reflexión junto a quienes nacieron en el centro clandestino pero que hoy recuperaron su verdadera identidad, es una pequeña victoria frente al genocidio. Gracias a la lucha de Abuelas de Plaza de Mayo, muchos nietos dejaron de vivir en la mentira y pudieron salir de su apropiación, recuperando su historia: que muchos de ellos, este sábado, recorran el lugar donde sus madres pasaron, también es un triunfo popular frente a la barbarie genocida.

http://www.laprimerapiedra.com.ar/2017/10/derecho-a-la-identidad-los-nietos-la-lucha-abuelas-plaza-mayo/