Invitadas

Analía Kalinec. Autora del libro “Llevaré su nombre”, integrante del colectivo Historias Desobedientes.

Abril Dores. Directora del cortometraje “La hija indigna”.

Victoria Montenegro. Nieta restituida, legisladora por la Ciudad de Buenos Aires, autora del libro “Hasta ser Victoria”.

Modera: Conrado Geiger

El sábado 27 de noviembre se realizó la última edición del año de La Visita de las Cinco, que durante todo el año tuvo como eje rector “Los Trabajos de la Memoria”.

Alejandra Naftal, directora ejecutiva del Museo, dio las palabras de bienvenida y se refirió a las características particulares de las visitas de este año: «En marzo del 2020 tuvimos que cerrar las puertas del Museo, por la pandemia, y adaptamos La Visita de las Cinco al formato virtual. Hoy estamos haciendo este formato mixto. Esperamos el año que viene retomar todas las actividades de manera presencial pero también seguir transmitiendo todo lo que hacemos a través de las redes». 

Conrado Geiger, moderador del encuentro, presentó a las invitadas y dio pie al video de presentación de La Visita sobre el colectivo Historias Desobedientes.  Analía inicia la conversación relatando cómo fue el proceso de escritura del libro, contado en tiempo real a partir de que su papá es detenido por genocida y al distanciamiento y los reproches que surgieron, de parte de su madre y sus hermanas, en relación a lo que ella estaba planteando sobre su padre. En relación a su proceso personal explicó: «Fue un trabajo de mucha terapia poder entender que era siempre la misma persona, el Dr. K, (como ella lo llama en el libro) y mi papá. La condición de padre genocida creo que inaugura un nuevo campo de estudio».  También habló de la condición de familiares de genocidas, la creación del colectivo Historias Desobedientes  y sobre los aportes que pueden hacer en el proceso de construcción de la memoria colectiva. 

Luego de ver un fragmento del cortometraje «La Hija Indigna»,  Abril Dores, su directora, relató cómo fu el proceso de producción y grabación del documental: «Cuando conocimos esta historia y empezamos a armar el guión documental, era todo un imaginario. Elegimos dos lugares muy importantes: la casa y venir acá a grabar. Entre esos dos polos intentamos encontrar el contraste, lo poético. El trabajo terminado fue una sorpresa para mucha gente. Lo siniestro radicaba en que fuera una persona buena con un círculo de personas y un genocida en otro».

Victoria Montenegro, por su parte, habló sobre la intimidad detrás de cada historia familiar y de cada testimonio: “No todo es tan lineal y nosotras tampoco lo somos. Una identifica el horror, la historia, pero aun así hay algo íntimo que vuelve porque es la historia que se nos impuso. Nadie elige la familia. Ni la biológica ni la nuestra que la eligió el terrorismo de Estado. La construcción que uno tiene con esos vínculos, se construye y se vive todos los días».  Para concluir se refirió a la reparación que permitió el proceso de justicia.  

Sobre el final, y luego de diversos intercambios entre las invitadas, el moderador y el público presente, se leyeron las adhesiones, agradecimientos y saludos enviados por las redes. 

Alrededor de 100 personas se sumaron a La Visita a través de la página de Facebook y el canal del YouTube del Museo.