Página 12 – El Espacio Memoria y los derechos humanos hoy

Por Daniel Tarnopolsky

Pasaron catorce años desde ese día fundante del 24 de marzo 2004, en el que en un acto memorable el presidente Néstor Kirchner y el jefe de gobierno porteño Aníbal Ibarra declararon formalmente que lo que había sido uno de los centros más aberrantes de tortura y exterminio de la última dictadura iba a convertirse en un territorio de memoria, verdad, justicia y construcción del nunca más.

Desde entonces los organismos de derechos humanos nos abocamos a la construcción de un espacio plural, transformando ese lugar de horror y muerte en un polo de educación, memoria y cultura en derechos humanos. Guiados por la “presencia” de nuestros desaparecidos, con sus convicciones y su lucha por la vida como faro, avanzamos en la lenta y dificultosa tarea de reconstruir un espacio que los marinos en su retirada habían vaciado por completo.

Esto no significa solo la titánica tarea de refacción del lugar, modernización y mantenimiento cotidiano (se trata de un predio de 17 hectáreas y unos 30 edificios), sino de darle sentido a esa recuperación para las futuras generaciones. Y sin olvidar que todo el predio constituye una prueba judicial que exige su preservación para las causas de lesa humanidad.

La tarea no es sencilla. Los colectivos traen siempre aparejados dificultades y tensiones, diferencias de reflexión, planeamientos, estrategia, organización. Y sin embargo fuimos avanzando. El Espacio es dirigido por un órgano tripartito integrado por un representante del gobierno nacional; otro del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires; y uno de los organismos que conformamos el Directorio.

Pusimos en marcha los edificios de los principales organismos (Madres Línea Fundadora, Asociación Madres, Abuelas, Familiares, H.I.J.O.S.); colaboramos en el establecimiento del Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti y del Archivo Nacional de la Memoria; se conformaron organismos internacionales como el IPPDH Mercosur y el CIPDH (Centro UNESCO); se creó el Museo Malvinas y se instalaron el Canal Encuentro, la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación y actualmente comienza la remodelación de lo que será una de las sedes del Ministerio de Justicia de la Nación. Y la lista sigue.

Desde el Ente Público se organizan los recorridos históricos por el predio (más de 20 mil personas los realizan cada año); los programas educativos “Jóvenes y Memoria” (en este 2018 participaron 2500 estudiantes de la Ciudad de Buenos Aires), “La Escuela va a los Juicios” y “Construyendo Memorias”; la producción de contenidos de comunicación; las relaciones con las diversas instituciones que ocupan el Espacio, así como con un sinfín de estructuras nacionales e internacionales con las que compartimos tareas, experiencias y objetivos de futuro.

Uno de nuestros mayores logros, como conjunto socio-político, logrando ir más allá de las diferencias, inclusive con el cambio de gestión del gobierno nacional, fue la creación del actual Museo Sitio de Memoria ESMA en lo que fuera específicamente el núcleo de la actividad represiva (el ex Casino de Oficiales). Ahora estamos trabajando en la postulación de este sitio y de todo el Espacio como Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.

La tarea fue, es y será dura y falta aún mucho por hacer. Pero demostramos que la tenacidad de los organismos de derechos humanos va más allá de las contingencias políticas. Nuestros objetivos son claros: la preservación y el crecimiento de ese Espacio. Y siempre sobreponemos nuestras lógicas diferencias de criterios para que nuestra misión logre afianzarse y enriquecerse.

La ex ESMA es un emblema universal de la lucha por los derechos humanos del presente y el futuro. Esa preservación y crecimiento es un orgullo y un objetivo innegociable, en memoria de todos los nuestros, de su lucha y de su terrible muerte, como forma de traerlos nuevamente a la vida y que nunca se los olvide.

A 70 años de la Declaración Universal de Derechos Humanos, el Espacio Memoria es hoy una invitación para defender y promover esos derechos universales y para compartir la vida, más allá de la muerte y el horror de nuestra historia.

* Familiar de Desaparecidos – Miembro de Buena Memoria.

https://www.pagina12.com.ar/161095-el-espacio-memoria-y-los-derechos-humanos-hoyhttps://goo.gl/ttBwVr

Perfil – Convivir con el horror: son hijos de genocidas y cuentan sus historias

Por Adriana Vanoli

Por primera vez, descendientes de responsables de crímenes de lesa humanidad de varios países se reunieron en la ex ESMA. Dos argentinas, una chilena y la nieta de un oficial nazi narran sus dolorosos procesos.

ay historias íntimas que sacuden entrañas sociales y políticas para romper con un mandato de silencio y aceptación. Y los hijos e hijas de genocidas –que protagonizaron las épocas más negras de más de cuarenta países, como Argentina, Chile y Alemania, entre otros– se reunieron por primera vez en Buenos Aires para compartirlas en un encuentro internacional organizado por un colectivo que los reúne llamado Historias Desobedientes, que se realiza desde el viernes hasta hoy en la ex ESMA –uno de los símbolos más contundentes de la dictadura argentina– y la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA (ver aparte).

El encuentro surge después de casi dos años de encontrarnos, conocer nuestras historias y organizarnos en este contexto social y político. Nos pareció que era el momento de expresarnos abierta y públicamente”, dice Analía Kelinec a PERFIL. Ella es una de esas hijas: recién a los 24 años supo que su padre era el “Doctor K”, uno de los represores que durante la dictadura militar argentina secuestraron, torturaron y asesinaron en el circuito de centros clandestinos conocido como ABO (Atlético-El Banco-Olimpo). Eduardo Emilio Kelinec es hoy un policía condenado a cadena perpetua por causas de lesa humanidad. Para ella era “un padre amoroso, jefe de un hogar bien constituido”.

Bibiana Reibaldi es argentina y psicóloga. No puede ni se permite soltar el pasado. Su manera de redimirlo es repudiar las acciones de un padre al que amó, pero que también le causó dolor y vergüenza. Julio Reibaldi era integrante del batallón 601, unidad especial de inteligencia del Ejército Argentino con intervención en el terrorismo de Estado en Argentina y en la Operación Cóndor. “Se murió sin ser juzgado y sin romper el pacto de silencio, llevándose un último gesto que podría haber reparado un poco tanto daño que causó”, cuenta a PERFIL. “Mi padre señalaba a las personas que después desaparecían. En 1974, yo tenía 18 años, había muerto Perón, la Triple A estaba en su apogeo”. Entonces, recuerda, algo en ella comenzó a “inquietarse” por las tareas de las que se ocupaba su padre. “Le pedí que me hablara de su trabajo, y él me contestó en un tono muy autoritario –y desconocido para mí, ya que era un padre muy amoroso y amable–: ‘Yo no te pregunto cómo hacés vos tu trabajo, vos no me preguntes cómo hago el mío’. Eso me silenció, no pregunté más nada”.

Hasta, dice, que llegó 1977. “Ese año hubo un hecho que me marcó. Trabajaba en la obra social del Correo con Isabel Rey. Su esposo, Rubén Salinas, fue secuestrado en su casa en Valentín Alsina. Vi la búsqueda de Isabel, y yo le decía ‘mi papá es militar, algo seguro nos puede decir’. La respuesta que recibí fue ‘Rubén está muerto, no lo busquen más’”. Luego, cuando en los 90 Adolfo Scilingo hizo públicos los vuelos de la muerte, ella le exigió a su padre que “me diga dónde están los cuerpos enterrados, qué familias tenían los bebés apropiados. Nunca me contestó una sola palabra, y así se fue”.

Desobediencia. Vittoria é Natto es el seudónimo de Patricia Pienovi. Su padre, apodado “el Perro”, era torturador del ejército pinochetista. Vittoria fue violada por su padre a los 9 años, a pedido de un superior, el mismo día en que entregaba a su mujer al ejército “en un acto de sumisión y violencia”. “Tenía que demostrar que lograba mantener el control y el orden de su familia; eso significaba tener dominio sobre las situaciones, importante para las redadas y las confesiones de los prisioneros. El día en que yo cumplía 9 años, y antes de que perdiera el conocimiento por algo que me inyectaron, vi como mi padre le ponía por la espalda un tapadito rosa a mi madre y se la entregaba a un militar. Ella estaba en una lista. Mi padre se lo había avisado: su ‘mal’ era dar misa junto a los curas en los barrios más pobres de Santiago. Ella volvió, pero nunca fue la misma”.

A sus 18 años, Vitto logra echar a su padre de la casa. Él murió en 2006, “con todos los honores. Hacía dos años que no sabía nada de él. Había dejado una orden: que no me avisaran”, dice. “Después entendí por qué: de haberme enterado, hubiera ido a gritarle todo el daño que nos había hecho”. Luego de años de tratamiento, se convirtió en poeta y docente y escribió el libro La hija de un torturador, el único en Chile donde se relatan las torturas a las que fueron sometidas la esposa y la hija de un genocida. “En Chile no hay voluntad de justicia a tanto mal cometido por la dictadura”, reflexiona.

Pasado. Alexandra Senfft es escritora, periodista y nieta del oficial Hanns Ludin, quien fuera el enviado de Hitler a Eslovaquia para la deportación de los judíos. En 1947 fue ejecutado como criminal de guerra. “Mi abuelo falleció 14 años antes de que yo naciera. Era uno de los nazis de los libros de historia, una figura abstracta. Siempre repudiaba sus crímenes, pero por mucho tiempo evité reflexionar sobre él. Luego pude entender que hubiera estado a upa con él si no lo hubieran ahorcado en 1947. Me daba escalofríos pensarlo: ¿cómo hubiera manejado emocionalmente este rol doble de abuelo y genocida? Obviamente producen emociones totalmente opuestas las dos figuras: amor y confianza, por un lado; y horror y rechazo por otro. Mi madre se quebró por este dilema”, dice, y asegura que “me dejó a mí la tarea de ordenar emociones y pensamientos y generar claridad. En contra de la resistencia manifiesta de mi familia, hoy digo decididamente: mi abuelo era un genocida”.

Encuentro sin precedentes

Hoy es la última jornada del Primer Encuentro Internacional de Historias Desobedientes, en el que se proyectará El mensajero, de Jason McNamara, con Robert y Maude Cox, y de Uki Goñi, como invitados.

Las actividades comenzaron el viernes 23 en el Museo Sitio de Memoria ex ESMA con una visita guiada a cargo de su directora, Alejandra Naftal, y la presentación del libro La sombra larga de los genocidas, de Alexandra Senfft.

Ayer, en tanto, en la Facultad de Ciencias Sociales de Buenos Aires, se organizaron dos mesas de reflexión: “Mandatos y patriarcado”, con Pablo Llonto, Adriana Taboada y Mariana Dopazo, y “La palabra en acción”, con Alexandra desde Alemania, Vittoria é Natto desde Chile y Renato Cisneros desde Perú. Allí se presentó el libro Escritos desobedientes, con relatos autobiográficos de integrantes del colectivo.

Historias Desobedientes  está integrado hoy por cuarenta familias –comenzaron unas seis vía Facebook hace solo dos años– y se consolidó en  mayo de 2017 tras la decisión de la Corte Suprema de Justicia de aplicar la Ley 24.390, conocida como “ley del dos por uno”.

https://www.perfil.com/noticias/sociedad/convivir-con-el-horror-son-hijos-de-genocidas-y-cuentan-sus-historias.phtml

 

El Periódico de Aragón – Feminismo contra el olvido y la exclusión social

Historias estremecedoras sobre realidades y violencias olvidadas alzaron su voz en la mesa redonda ‘Mujer y memoria: contra el olvido, justicia y reparación’ celebrada ayer en las I Jornadas Internacionales Feministas organizadas por el Ayuntamiento de Zaragoza y la Revista Contexto. En ella participaron la escritora española Cristina Fallarás, la periodista peruana Sara Cuentas, la activista gitana Alexandrina Moura Da Fonseca y la directora argentina del museo ESMA, Alejandra Naftal.

Sara Cuentas, quien además de comunicadora es activista de Iniciativa Colectiva por los Derechos Humanos de las Mujeres Esterilizadas en Perú, relató a las asistentes a esta charla la esterilización forzosa de 300.000 mujeres en el régimen de Fujimori en Perú, de 1995 al 2000. La denuncia de esta práctica y la enumeración de las consecuencias para las mujeres que la padecieron se entretejió en el discurso de Cuentas con una llamada a la colaboración del feminismo internacional. “Interpelo hoy al movimiento feminista para que se sume a esta lucha. Podemos lograr justicia y reparación para nuestras compañeras y hermanas indígenas de Perú. En el tema de la esterilización forzada sentaremos un precedente a nivel internacional”, proclamó.

La periodista peruana, además de exponer el problema, planteó ideas para cambiar el mundo desde el feminismo, como “hacer visibles nuevas voces” que representen a colectivos más allá del feminismo europeo.

Alexandrina Moura Da Fonseca, portuguesa y activista gitana, denunció las dificultades por las que debe pasar el colectivo de mujeres gitanas en su vida diaria, especialmente en el mundo laboral. Y reclamó una mayor presencia de las mujeres gitanas en las mesas y comisiones que abordan las cuestiones sobre el colectivo. “Nosotras no tenemos visibilidad política. ¿Por qué, igual que hacéis gobiernos paritarios, cuando hay comisiones para trabajar las políticas para la población gitana no se incluye a mujeres?”, cuestionó Moura Da Fonseca.

Por su parte, Cristina Fallarás puso en valor, con su discurso, el poder del testimonio como herramienta de denuncia. Relató cómo se fraguó el éxito de su acción #Cuentalo, un hashtag que impulsó en redes sociales para que las mujeres que habían sido víctimas de violaciones y otras violencias narrasen su caso. La acogida de aquella propuesta, que recabó en 15 días más de 2 millones 100 mil testimonios, demuestra, según señaló la escritora y periodista, “que hasta ahora las mujeres no habíamos tenido el espacio donde relatar” todo eso.

Alejandra Naftal, argentina y directora ejecutiva del Museo Sitio de Memoria ESMA, excentro clandestino de detención, tortura y exterminio, desde su inauguración en mayo del 2015 participó en esta mesa redonda con el relato de lo vivido por las mujeres argentinas que, entre 1976 y 1983, pasaron por el centro de exterminio y tortura ESMA.

Naftal, además de analizar el importante papel de esos hechos en la memoria colectiva de Argentina y en su sociedad, denunció que “el movimiento de derechos humanos tuvo un olvido: el de la lucha desde la perspectiva de género”. “Cuando dimos testimonios las mujeres en juicios de todo tipo tuvimos que hacerlo olvidando nuestra condición de mujer. Y, gracias al movimiento feminista, es posible que hoy haya juicios en Argentina por delitos sexuales: se pudo sacar del delito común a las violaciones, acosos y delitos sexuales”.

La mesa estuvo moderada por Violeta Barba, abogada y presidenta de las Cortes de Aragón, y Yayo Herrero, coordinadora de Crisis Ecológica y Social en la revista CTXT, organizadora de las jornadas.

 

https://goo.gl/WJhWRW

Deia – Urkullu propone una red mundial para la memoria tras visitar el “Auschwitz argentino”

Por  Miriam Vázquez

Apuesta por una reflexión “crítica” en su visita al centro de detención y exterminio durante la dictadura de Videla

“Aquí se produjo un crimen contra la humanidad”. Con esa frase lapidaria escrita sobre un cristal, el Sitio de la Memoria ESMA da la bienvenida a sus visitantes y pretende agitar sus conciencias para no olvidar y seguir demandando justicia tras los horrores de la dictadura cívico-militar que hundió económicamente a Argentina y dejó un reguero de desaparecidos y de madres llorando la pérdida de sus hijos, cuyas imágenes dieron la vuelta al mundo. Este centro, que es sobre todo un lugar para la pedagogía y recibe frecuentes visitas de estudiantes de secundaria, fue también visitado el martes por el lehendakari en el marco de su viaje por Argentina y Chile, y la experiencia le sirvió para proponer una red internacional de centros de la memoria para coordinar trabajos porque está convencido de que son esenciales para que no se repitan errores del pasado y para promover una memoria “crítica” con el pasado.

Urkullu acudió el martes a este memorial ubicado en Buenos Aires, un centro de paredes desconchadas, que hacen rebotar el eco y tienen rastros de humedad. Fue un centro de torturas y exterminio durante la dictadura que asoló el país desde 1976 a 1983. Ese lugar, que acompaña la experiencia con testimonios grabados de los supervivientes y se ampara en datos avalados por la autoridad judicial, fue uno de los 600 centros de detención ilegal que proliferaron en Argentina en aquella época.

En ese centro fueron retenidas 5.000 personas consideradas subversivas, de izquierdas y próximas al peronismo, y tan solo un 5% sobrevivió. Solo 250 personas evitaron la muerte. El resto fueron arrojadas desde aviones mientras aún vivían, en los denominados vuelos de la muerte por los que fue señalado de manera directa el exmilitar Scilingo. Tan retorcida era esa técnica que, cuando se dieron cuenta de que los cadáveres volvían a la orilla, los militares comenzaron a estudiar las mareas para asegurarse de lanzar los cuerpos en el momento adecuado para que no regresaran ni hubiera pruebas.

También en ese centro se dedicaba una habitación a las embarazadas o, concretamente, a las que se encontraran en estado avanzado de gestación, porque el resto tenían el mismo trato que cualquier otro detenido. A las que estuvieran a punto de dar a luz solo les concedían una cama de metal para que pudieran recostarse y un médico. Tras el parto, las madres eran arrojadas en los vuelos de la muerte, y los niños se daban en adopción borrando su identidad. Más de treinta embarazadas pasaron por el centro. Un total de 36 niños llegaron al mundo entre sus paredes, y solo 13 han recuperado su identidad.

En ese centro, parecido a Auschwitz en sus métodos, se orquestaban trabajos forzados. Uno de ellos consistía en que los presos clasificaran bienes robados. Todo un sector del edificio se dedicaba a guardar objetos robados a los detenidos que, paradójicamente, después tenían que trabajar ordenándolos. También se les daban falsas esperanzas hablando de traslados a cárceles comunes, cuando en realidad eran arrojados para su muerte en el mar.

Antes de llegar a su trágico final en los vuelos, los captores retenían a los presos en el centro de exterminio de Buenos Aires durante días, meses o años (en función de lo productivos que les parecieran en los trabajos forzados), intentando en todos los casos arrebatarles la humanidad y cambiar su nombre por un frío número. En aquellos tiempos, los baños del centro eran el único lugar donde los prisioneros tenían ocasión de socializar, y consideraban un acto de rebeldía preguntarse por su nombre, porque sus captores solo los consideraban un número y los encerraban en celdas sin luz y en espacios diseñados para enloquecer, tal y como explica la experta del memorial, Agustina Martínez Alcorta.

Tras la visita, el lehendakari no ocultó su conmoción y propuso trabajar en red para que los centros de memoria de todo el mundo puedan compartir experiencias y hacer pedagogía entre los jóvenes. El lehendakari propuso crear una red de centros para que este memorial y Gogora puedan coordinarse y compartir experiencias con la misión de no repetir errores del pasado.

Antes de ser un centro de exterminio, el local fue simplemente una escuela de la armada para formar marinos y mecánicos de barcos. En la dictadura se comenzó a utilizar como centro de detención. Al centro de torturas lo envolvió una imagen de total impunidad: se situaba en una zona céntrica y muy transitada, la Avenida del Libertador, y en el mismo lugar convivían marinos y profesores de la armada, que de manera inevitable tuvieron que toparse con algún detenido.

Los exmilitares siguen sin proporcionar información sobre lo sucedido y sobre los desaparecidos, cuya búsqueda es una misión imposible porque sus cuerpos se los ha tragado el mar. Ese pacto de silencio sigue vigente hoy en día, e incluso los responsables modificaron el aspecto del centro eliminando el sótano para contradecir y restar crédito a los testimonios de las víctimas.

FRANQUISMO

El edificio de Buenos Aires es todavía una prueba judicial para los tribunales que investigan las desapariciones. Esa es una de las diferencias esenciales con el caso del franquismo en España. En Argentina, los jueces dictaminaron que fueron delitos de lesa humanidad y que, por tanto, no prescriben. Se han dictado 160 sentencias, aunque el director Chamorro, responsable del centro, no llegó a ser condenado antes de morir. No se ha escuchado ninguna petición de perdón por parte de los exmilitares ni del Ejército como institución. Los testimonios de los supervivientes y las pistas que se encuentran en las paredes del memorial (pequeños grabados con números de teléfono o iniciales de las víctimas) son determinantes para arrojar luz. Las propias víctimas participan a menudo en las visitas para transmitir sus vivencias. El mensaje que quiso hacer público la directora del memorial, Alejandra Naftal, consistió en apostar por la “luz de la democracia y la justicia frente a la impunidad”.

Urkullu transmitió la importancia de los memoriales “para recuperar la historia, sanar heridas y que lo sucedido no vuelva a repetirse”. Recordó la Guerra Civil española, el franquismo, ETA y la violencia de Estado y apostó por “una memoria crítica que no persiga la equiparación ni la justificación, sino que sirva para no repetir lo pasado”. La subdirectora de Promoción de Derechos Humanos de Argentina, Marisa Frescó, también apostó por la memoria.

https://www.deia.eus/actualidad/politica/2018/11/02/urkullu-propone-red-mundial-memoria/679728.html

https://www.deia.eus/actualidad/politica/2018/11/02/urkullu-propone-red-mundial-memoria/679728.html

Naiz – Urkulluk ha visitado el último centro de dictadura militar y tortura en Argentina

Iñigo Urkullu EAEko lehendakariak ESMA (Armadaren Mekanika Eskola), Argentinako azken diktadura militarraren atxiloketa eta torturararako zentro klandestinoa, bisitatu du herrialde horretara egiten ari den bidaia ofizialean. Gaur egun biktimen omenezko eremua da. Memoriaren Zentroen nazioarteko sarea sortzea proposatu du Urkulluk.

Argentinara egiten ari den bidaia ofizialaren lehen jardunaldian, Iñigo Urkulluk ESMA (Museo Sitio de Memoria) bisitatu du, azken diktadura militarrean atxilotuak atxikitzeko, torturatzeko eta hiltzeko erabiltzen zuten zentro klandestinoa. 1976-1983 artean 5.000 gizon-emakume atxilotuta edo desagertuta egon zirela kalkulatzen da. Gaur egun eskola-museoa da eta biktimak omenezko eta gizateriaren krimenak kondenatzeko toki bilakatu da.

EAEko lehendakariak nabarmendu du memoria-zentroak iraganeko zauriak «egia esanez» sendatuko dituen eta etorkizunean gerta daitezen saihestea prebenituko duen «bizikidetza-proiektuaren «untsezko pieza» direla, eta proposatu du elkarrekin komunikatuta eta koordinatuta dauden memoria-zentroen sarea sortzeko, «herrialde bakoitzak gogoratu eta modu kritikoan eguneratzen duenak proiekzio unibertsala izan dezan».

Gogoratu du EAEk Gogora-Memoriaren, Bizikidetzaren eta Eskubideen Institutua duela, eta bertan «gure oraintsuko historiaren gertakariak gogorarazteko eta kritikoki berriro nabarmentzeko» ahalegina egiten dutela, «gertakaririk alde batera utzi gabe eta edozein parekatze, konpentsazio edo justifikazio baztertuz».

ESMAra bisita egin ondoren, Lakuako Gobernuaren ordezkaritzak, Buenos Airesko euskal komunitateak lagunduta, lore eskaintza egin du Gernikako arbolaren kimuan; 1919an Garayri eskainitako monumentuaren ondoan landatu zen, Laurak Bat euskal zentroak eskatuta.

Ondoren, lehendakariak topaketa izan du Argentinan dagoen euskal komunitatearekin; bertan, munduan dauden euskal immigranteen kopuru handiena batzen da; izan ere, biztanleen %10ek euskal jatorriko arbasoren bat duela kalkulatzen da.

https://www.naiz.eus/es/actualidad/noticia/20181101/azken-diktadura-militarraren-atxiloketa-eta-tortura-zentroa-bisitatu-du-urkulluk-argentinanhttps://goo.gl/eYL2S9

La Vanguardia – Feminismo para un mundo mejor, premisa de I Jornadas Feministas de Zaragoza

Zaragoza, 7 nov (EFE).- El feminismo mundial mirará mañana y el viernes a Zaragoza gracias a la I Jornadas Internacionales Feministas y a las activistas, profesionales y ponentes que mostrarán su visión del pasado, su óptica del presente y sus ideas para construir un mundo mejor.

El Ayuntamiento de Zaragoza, en colaboración con la publicación digital Contexto, ha organizado una serie de charlas, foros de debate, conferencias y talleres protagonizados por mujeres, pero no sólo dirigidos a ellas. También a los hombres.

Porque, como dice el texto de presentación de las Jornadas, las propuestas que nacen del feminismo en todo el mundo “tienen capacidad para cambiar la vida de todos, también la de los hombres”. “Por ejemplo -prosigue el texto-, cuando el feminismo propone poner en el centro los cuidados y las condiciones para que se hagan colectivamente”.

Las propuestas que se plantean debatir las Jornadas se caracterizan, por tanto, por su “potencial transformador”, y por ello, “necesitan ser ampliamente debatidas en la sociedad”.

Debate. Reflexión. Son dos palabras que hilarán las ponencias y los foros, así como los talleres, que se sucederán desde mañana hasta el viernes en el Auditorio de Zaragoza.

Para empezar, la expresidenta del Centro de Investigaciones Sociológicas Belén Barreiro, actualmente al frente de una empresa de sondeos, presentará una novedad mañana por la mañana, el llamado “Barómetro feminista en España”, en la que será su primera edición.

Saldrá de sus datos y de sus porcentajes una radiografía de la situación de la mujer en España, de sus reivindicaciones, y sobre todo, de su presente. Y detrás de los números vendrán las ideas.

Cómo caminan por el día a día las mujeres de grupos de población vulnerables por razón de su etnia o raza; cómo las mujeres han logrado doblegar el peso de las dictaduras y tiranías que han circulado por la historia; cómo sentar las bases para una economía feminista sustentada en la sostenibilidad ambiental y en la lucha contra el cambio climático; o cómo diseñar un mapa de medios de comunicación en el que el feminismo sea la brújula.

Son algunos de los temas que guiarán las charlas o las mesas de debate; algunas de las ideas que se discutirán y sobre las que se pensará en unas jornadas a las que acudirán activistas como Salma Amazian (Marruecos), Elizabeth Ngari (Kenia), Alejandra Naftal (Argentina), Lolita Chávez (Guatemala) o Rokhaya Diallo (Francia).

Pero también directoras de medios de comunicación y prestigiosas profesionales del periodismo (Sol Gallego-Díaz, de El País; Encarna Samitier, de 20 minutos; Ana Pardo de Vera, de Público; la mexicana Sanjuana Martínez o Pepa Bueno, de la Cadena Ser), escritoras de reconocimiento (Almudena Grandes) y cargos públicos o de partidos políticos (la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau; la secretaria de Estado de Igualdad, Soledad Murillo; o la presidenta del PSOE, Cristina Narbona, entre otras).

Un largo listado, en suma, de conocedoras de lo que es y representa el feminismo y de cómo sus mensajes quieren y pueden cambiar el mundo.

De todo ello es sabedor el alcalde de Zaragoza, Pedro Santisteve, que ejercerá de anfitrión por ser el regidor de una ciudad que considera un “enclave perfecto”, por geografía y por historia, para “encauzar movimientos avanzados y replicarlos a todo el Estado”.

En declaraciones a Efe, añade que el feminismo en la capital aragonesa es un fenómeno “pujante” que tuvo en las pasadas Fiestas del Pilar una de sus cumbres, pues por primera vez fueron pregoneras mujeres representantes de distintos colectivos profesionales, edades, procedencias y circunstancias socio-económicas. EFE

https://www.lavanguardia.com/vida/20181107/452792369279/feminismo-para-un-mundo-mejor-premisa-de-i-jornadas-feministas-de-zaragoza.html

 

Página 12 – Una visita de memoria villera en la ex ESMA

Por Carlos Rodríguez

Mantecol Ayala recordó su calvario en la Escuela de Mecánica de la Armada. Lo acompañó Mercedes Mignone, hermana de Mónica, secuestrada y desaparecida en la ESMA y también militante del MVP.

 

Alfredo “Mantecol” Ayala, sobreviviente de la Escuela de Mecánica de la Armada, hizo un emotivo relato de su calvario en el centro de exterminio y contó, con emoción y alegría, la historia del Movimiento Villero Peronista, del que fue uno de sus fundadores en la década del setenta. Lo hizo durante la tradicional “visita de las cinco” de la tarde que se realiza en el Museo Sitio de Memoria ESMA. En la recorrida Mantecol fue acompañado por Mercedes Mignone, hija de Chela y Emilio Mignone, fundadores del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), y hermana de Mónica Mignone, militante del Movimiento Villero Peronista, secuestrada y desaparecida en la ESMA desde el 14 de mayo de 1976. Mercedes, además de describir cómo fue el secuestro de Mónica, leyó algunos textos escritos por la joven referidos a su trabajo en las villas (ver aparte).

Uno de los momentos más conmovedores de lo dicho por Mantecol fue cuando habló de Paulina, una vecina villera de nacionalidad paraguaya, cuyo apellido no recuerda, pero que la tiene “siempre presente por su solidaridad, por las comidas que nos hacía, por el amor que nos daba y que a mí me hizo querer mucho a todos los paraguayos”. Mantecol dijo que en 1959 se vino de Corrientes con su familia. Su padre, que había sido policía, fue expulsado de la fuerza porque “era muy peronista, muy de Eva, era un fanático de Evita, muy de la base, por eso le sacaron todo lo que tenía y se queda con una mano atrás y otra adelante”, esa vieja forma de definir al que se queda desnudo, desamparado. Llegaron para ir a vivir “a la casa de un amigo”, pero “por suerte, porque fue una suerte, nos tuvimos que ir  a vivir en la Villa Uruguay”.

Aclaró que aunque había “mucha miseria y hambre, éramos felices por la solidaridad entre los vecinos”. La organización vecinal comenzó a partir de un hecho dramático –un incendio– porque cuando fueron a pedirle ayuda al intendente radical de San Isidro, les dijo que él sólo recibía a los representantes designados por la comunidad. Así fue que Mantecol llegó a ser elegido delegado cuando sólo tenía 16 años. Se elegían “delegados por pasillo”, que tenían en la villa la importancia de una calle, porque, como ocurre todavía hoy en esos barrios, la urbanización era una utopía.

Junto con sus amigos, hicieron un censo que determinó que en el lugar vivían 337 familias, cuyo principal problema era la falta de agua potable. “Había sólo cuatro canillas y para poder acceder a veinte litros de agua por casa, había que hacer largas colas, desde las cuatro de la mañana hasta las dos de la tarde”, todos los días. Dos años después, un 26 de julio de 1972, llegó por primera vez al barrio una columna de la Juventud Peronista, con bombos y el sonido inconfundible de la Marcha Peronista. Ese fue el inicio del Movimiento Villero Peronista, a partir de la creación de una Unidad Básica que se llamó “Evita de los Humildes”. Mantecol insistió en que más allá de las estructuras partidarias, que las había, “el movimiento villero surgió de la solidaridad entre los vecinos y el contenido político era la resistencia del pueblo para que se vayan los milicos”, en tiempos de generales como Juan Carlos Onganía o Alejandro Agustín Lanusse. Como cierre, se declaró “orgulloso de ser villero, de ser militante, de ser peronista revolucionario y de los cinco mil compañeros que tuvieron que pasar por acá”, secuestrados, torturados y muchos de ellos asesinados por los represores de la ex Escuela de Mecánica de la Armada. Llamó a la unidad de los sectores populares “porque ellos, los Macri, los Trump, se unen para explotarnos”.

Para reforzar lo dicho por Mantecol, César Luis Nieto, “Gallego”, de la Comisión por la Memoria, Verdad y Justicia de Zona Norte, precisó que en el primer congreso del Movimiento Villero nacional, se reunieron representantes de 335 villas de todo el país. Dijo que una de las secuencias que más lo impactaron de la recorrida por la ESMA fue cuando hablaron, en el lugar denominado El Pozo por los represores. Mantecol recordó su llegada al campo de concentración y su primera visión, “la escena morbosa de ver a los secuestrados”, antes y después de la tortura. “Cuando vi a Mantecol narrando ese momento y a Mercedes relatando la forma en que fue secuestrada en su casa su hermana Mónica, lo que vi en sus rostros es que habían dejado de recordar y habían empezado a revivir lo que estaban contando”.

Página 12 – Del silencio a compartir la desobediencia

El colectivo de familiares de represores de la última dictadura organiza las Jornadas desobedientes. “En el marco de este gobierno negacionista, queremos poder expresar y reflexionar sobre nuestro compromiso ético y social”, explicaron los organizadores a PáginaI12.

De transitar de manera solitaria sus vidas con padres genocidas a compartir esas experiencias con otros y otras en su misma situación. De intercambiar sentires, pesares, deseos y caminos en reuniones privadas a decidir ser, juntes, en el ámbito público. Historias desobedientes y con faltas de ortografía, el colectivo de hijas, hijos y familiares de represores implicados en los delitos de lesa humanidad de la última dictadura, nació así, paso a paso, y así avanza hacia un nuevo mojón en su historia: la realización de “Jornadas desobedientes”, el primer encuentro internacional de Familiares de Genocidas por la Memoria, la Verdad y la Justicia. El evento, que llevarán a cabo el mes que viene y que contará con participantes del ámbito nacional e internacional, “da cuenta de nuestra necesidad de manifestarnos y de participar socialmente en la historia de este país desde este lugar genuino y auténtico que nos toca vivir, en esta coyuntura tan difícil de negacionismo y retrocesos en políticas de memoria de la que no somos ajenos ni no nos pasa por al lado”, resumió Analía Kalinec, integrante del colectivo. La presentación del libro de la agrupación será una de las varias actividades que tendrán lugar en el encuentro.

Historias desobedientes explica, desde la información institucional con la que lo anuncian, que su primer encuentro internacional tiene por objetivo principal “socializar y reflexionar sobre el surgimiento del colectivo en este contexto sociopolítico actual”. Kalinec, una de sus miembras fundadoras, reforzó esa idea, en diálogo con este diario. “En el marco de este gobierno negacionista, que no hace más que retroceder en materia de política de memoria y que puso a la orden del día las prisiones domiciliarias a los genocidas, queremos poder expresar y reflexionar sobre nuestro compromiso ético y social”, sostuvo. Ese compromiso que sostienen desde el lugar donde nacieron y crecieron, y del que aprendieron a desatarse: el de familiares de represores. Desde allí, Kalinec completó: “El Nunca Más es el Nunca Más a un genocidio, al poder del Estado avasallando los derechos y las ideologías de cualquier otro individuo”.

“Es fundamental para nuestro colectivo no quedarnos en el mero relato de nuestras vivencias personales y asumir una responsabilidad que hoy nos impele a la acción como testigos de un pasado que no podemos permitir que se repita”, sostiene Historias Desobedientes desde el documento institucional con el que anuncia su primer encuentro público y gratuito, social y político. La historia del colectivo, desde ya, sobrevolará las jornadas de debates e intercambios (el 23 y el 24 de noviembre próximos): “Desde las búsquedas personales y solitarias iniciales hacia los primeros encuentros y conformación del grupo a lo largo de este año de trabajo conjunto”, puntualiza la agrupación. Para participar tan solo hay que inscribirse a través del sitio web del colectivo: www.historiasdesobedientes.com. Hay tiempo hasta el 20 de noviembre.

El encuentro es una invitación a debatir y reflexionar con otres sobre el entrecruzamiento de múltiples variantes: el ser familiar de genocidas argentinos en el país, el serlo en la Argentina actual, el ser familiar de genocidas de otros países en otras partes del mundo. Así, la participante especial al fin de semana de debate será Alexandra Senfft, alemana, nieta de genocidas nazis y autora del libro La sombra larga de los genocidas.

Será protagonista de la primera jornada del encuentro, el viernes 23, al encabezar junto al colectivo Historias desobedientes y la directora Alejandra Naftal una visita al Museo Sitio de Memoria que funciona en el Casino de Oficiales de la ex Escuela de Mecánica de la Armada, centro clandestino de detención durante la última dictadura. Luego, habrá lectura de fragmentos del libro de Senfft y la posibilidad de debatir sobre similitudes, diferencias y desafíos mutuos con la autora.

El sábado 24 por la tarde el encuentro se mudará a la sede de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, ubicada en el barrio de Constitución. Allí, Senfft compartirá el debate en torno a “La palabra en acción. Trascendiendo fronteras”, la poeta chilena Vittoria E. Natto, autora del libro La hija de un torturador, y Pepe Rovano, también de Chile. Antes de esa charla habrá otra relacionada con “Mandatos, patriarcado y ley del padre”. La mañana estará dedicada a la presentación de la historia de la agrupación y el lanzamiento de su primer libro, Escritos desobedientes, que reúne 18 relatos autobiográficos. “Posteos en redes sociales, cuentos, narraciones, descargos, fragmentos de novelas”, detalló Kalinec.

Las moderaciones y conclusiones estarán a cargo de “personalidades que, desde los estudios sociales, académicos y periodísticos, manifiestan gran compromiso y especial interés en temáticas de derechos humanos, y que han acompañado y alentado el surgimiento de Historias Desobedientes”, agradece el colectivo. Participarán los periodistas Claudia Acuña y Uki Goñi, el investigador Daniel Feierstein, los abogados Gabriela Sosti y Pablo Llonto, entre otros.

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Diario Armenia – Historias de desaparecidos de las colectividades armenia, judía y japonesa unidas por el dolor

Buenos Aires (Prensa Armenia).- El Museo Sitio de Memoria ESMA organizó un recorrido por su espacio con periodistas que estudiaron los desaparecidos de origen judío, armenio y japonés el sábado 25 de agosto.

La actividad, titulada “Colectividades y terrorismo de Estado: detenidos-desaparecidos de origen armenio, japonés y judío”, reunió a los periodistas Guillermo Lipis (autor de “Zikarón-Memoria. Judíos y militares bajo el terror del Plan Cóndor”), Cristian Sirouyan (autor de “Veintidós Vidas. Los desaparecidos armenios de la dictadura ’76-’83”) y Andrés Asato (autor de “No sabían que somos semillas.

Los diecisiete desaparecidos de la colectividad japonesa”) para charlar durante la tradicional “visita de las cinco” sobre los casos de los detenidos-desaparecidos dentro de las distintas colectividades.

Luego de la presentación de Alejandra Naftal, directora del Museo Sitio de Memoria ESMA, Cristian Sirouyan habló sobre su investigación: “Los desaparecidos armenios son primero desaparecidos, igual que los treinta mil. Este recorte está relacionado con más de veinte familias que sufrieron una doble tragedia: no existe ningún armenio en el mundo que no sea descendiente de sobrevivientes del Genocidio Armenio”.

Andrés Asato se refirió al silencio por parte de los “issei”, los inmigrantes japoneses de la primera generación, sobre estos temas. “En mi caso, como segunda generación, había que tomar otra actitud. Me parecía muy injusto que estas historias permanecieran debajo de una mesa“.

El periodista Guillermo Lipis habló de una “sobrerrepresentación de integrantes, asumidos o no, de la colectividad judía” entre las víctimas de la dictadura. “Si uno lo piensa en el ámbito de los 30.000, es un 6%. Si se habla de los más de diez mil casos registrados en la CONADEP, estamos hablando casi de un 12,5%. En los dos casos es una sobrerrepresentación muy grande”.

Durante el recorrido, Andrés Asato recordó la historia de Luis Esteban Matsuyama Cristian Sirouyan la de Arpi Zeta Yeramian, los dos casos de miembros de las comunidades japonesa y armenia ocurridos en la ESMA.

También participaron el presidente del Directorio de Organismos de Derechos Humanos, Daniel Tarnopolsky, las Madres de Plaza de Mayo, Vera Jarach Clara WeisnteinMarcos Weinstein, Padre de Plaza de Mayo, los sobrevivientes Carlos Muñoz Alejandro ClaraElsa Oshiro, hermana de un detenido-desaparecido de la comunidad japonesa que fue visto en Campo de Mayo y Adriana Kalaidjian, hermana de una detenida-desaparecida de la comunidad armenia, según informó prensa del Museo Sitio de Memoria ESMA. Junto con representantes de las tres colectividades estuvieron también el Dr. Hugo Kuyumdjian, presidente de la Asociación Cultural Armenia, el Dr. Juan Kassargian, miembro del Consejo Nacional Armenio, Graciela Ainajyan, directora de Gestión Educativa del Colegio Armenio Jrimian y Makruhí Eulmesekian, directora del Coro Gomidás, quien leyó un poema sobre el Genocidio Armenio sobre el final del recorrido.

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Redacción – La Visita de las Cinco: un nuevo modo de construcción de memoria en la ex ESMA

Por Javier Sinay

El Sitio de Memoria publica un libro sobre un evento en el que sobrevivientes, invitados especiales y público en general descienden juntos al infierno de la última dictadura

En los últimos dos años, las visitas guiadas por el edificio del Casino de Oficiales de la antigua ESMA (Escuela de Mecánica de la Armada) se volvieron un evento en el que sobrevivientes, analistas e invitados especiales se unieron al público y también a un cronista para descender juntos a un infierno argentino y muy real. Aunque en realidad, se trata de un ascenso: el principal espacio recorrido son los altillos. Ahora, el libro La Visita de las Cinco, de descarga gratuita, recopila la experiencia.

“La Visita de las Cinco es una visita pero también un recorrido performático”, dice Alejandra Naftal, la directora ejecutiva del Museo Sitio de Memoria ESMA, el organismo que funciona en el antiguo Casino de Oficiales, un edificio destinado originalmente al esparcimiento y descanso de los marinos.

Por “performance” se entiende, por ejemplo, la visita del 30 de julio de 2016, en la que se habló de la identificación de los restos de las madres de la Iglesia de la Santa Cruz, con Carlos “Maco” Somigliana y Mabel Careaga como invitados, y Diego Golombek como cronista; la visita del 25 de marzo de 2017, que trató la muerte y la desaparición de Rodolfo Walsh, con Horacio Verbitsky y Martín Gras como invitados y Marcelo Figueras como cronista; o la del 27 de agosto de 2016, que se refirió a la anulación de las leyes de impunidad, con Graciela Lois y Darío Sztrajnszrajber como invitados, y Luis Bruschtein como cronista.

En los altillos de la ESMA, conocidos puertas adentro como “Capucha” y “Capuchita”, fueron apiñados entre 1976 y 1983 muchísimos detenidos desaparecidos, y en los sótanos fueron interrogados y torturados. Se calcula que unos 5.000 estuvieron secuestrados aquí, aunque el número exacto sigue siendo un enigma. La mayoría fueron arrojados vivos al mar en los vuelos de la muerte; unos 600 sobrevivieron.

En 2004, la ESMA pasó a ser una administración del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, y desde un primer momento se abrieron las visitas guiadas por el Casino de Oficiales, aun cuando algunas áreas estaban siendo utilizadas por los funcionarios que instruían la megacausa ESMA. Desde 2016, cuando se cumplieron 40 años del golpe de Estado, el último sábado de cada mes se destina a la Visita de las Cinco.

“Cuando pensamos en este proyecto, lo imaginamos como algo cómodo para el incómodo e incómodo para el cómodo”, dice Naftal, la directora ejecutiva. “Con esto queríamos decir que éste tenía que ser un espacio de reparación, de homenaje y de contención para las víctimas, pero también un espacio de incomodidad, de interpelación y de sacudida para los indiferentes”.

En la Visita de las Cinco también han participado los familiares de los desaparecidos. “Encontraron en esta actividad un espacio de contención y de encuentro”, dice Naftal. Cuenta que la familia de Lelia Bicocca (quien fue secuestrada en 1977 y quien, durante su cautiverio, dibujó un comic llamado Il Capuchino) se juntó por la visita en la que ella fue recordada y desde entonces su hermano va a todos los encuentros; y lo mismo pasó con la familia del periodista Enrique Raab, que permanece desaparecido. Ahora, otros parientes de otras víctimas que también fueron retenidas en la ESMA le piden a los organizadores que se hagan visitas en torno a esos casos.

“La Visita de las Cinco es un polo que atrae atención y genera interés y conciencia”, dice el carpintero Ricardo Coquet, que estuvo secuestrado en la ESMA desde marzo de 1977 hasta diciembre de 1978. Ahí adentro fue obligado a trabajar en un taller y en tareas administrativas; y a escribir “Montoneros” en una bandera para simular que los miembros de esa organización eran quienes habían secuestrado de las monjas francesas Alice Domon y Leónnie Duquet.

Hace poco, en el Sitio de Memoria se inauguró la muestra “El Mundial en la ESMA”, a propósito de la vida en el centro clandestino durante la Copa del Mundo de 1978. Esa muestra se puede ver en estos días. Ricardo Coquet fue invitado al evento de apertura junto a otros sobrevivientes y allí pudo hablar con Jorge Olguín, campeón del mundo con la Selección Argentina en ese momento.

“Olguín me dijo que sentía culpa por no saber lo que había pasado, pero nosotros no le reclamábamos nada a los jugadores; al contrario, los alentábamos desde el sótano, en medio de esa dicotomía que sentíamos”, dice Coquet, que también participó de la Visita de las Cinco. “Para mí, volver a este lugar tiene su carga emocional… pero siento que tengo que hacerlo para cumplir con mi deber de testigo”.

Alejandra Naftal, la directora ejecutiva del Sitio de Memoria, fue secuestrada a los 17 años y permaneció desaparecida en el Vesubio, un centro clandestino de detención del Ejército, antes de ser enviada a otros lugares. “Para mí, haber podido hacer el proyecto de la Visita de las Cinco es como el moño del paquete”, dice. “Desde que salí de estar detenida, en algún lugar mío siempre estuvo inscripto que algo tenía que hacer con esta historia”.

En esos años, Naftal estudió Cine, Letras, Ciencias de la Educación, Química y finalmente Museología. Mientras tanto, siempre tuvo claro que tenía que dar su testimonio. Apenas recuperada su libertad, se había exiliado y había declarado ante Amnistía Internacional. Cuando volvió a Argentina, lo hizo ante la CONADEP (Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas) y en el Juicio a las Juntas.

“Haber estudiado museología tiene que ver con esa búsqueda”, dice. “La ex ESMA, que fue un espacio de horror y de exterminio, hoy se convirtió en un espacio de libertad y de respeto”.

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