Los días del Mundial

Testimonios de sobrevivientes

OÍAMOS LOS GRITOS DESDE LA ESMA

«Está el Mundial y todos escuchamos el Mundial de alguna manera. Veíamos la TV, escuchábamos lo que se podía, pero además oíamos los gritos de River. Desde la ESMA se oían los gritos de River».

UN PARTIDO CON ASTIZ

«Durante el Mundial, muchos de ellos subían a la Pecera donde había un televisor para ver los partidos. Recuerdo a Astiz. Era uno de los más asiduos concurrentes. Y, prácticamente, nos obligaba a ver los partidos. Y cuando había partidos en la cancha de River, según soplara el viento, se escuchaban los gritos de los aficionados».

DOS AFICIONADOS

«Rolón era un oficial de Inteligencia que estaba en la Pecera y en la época del Mundial lo vi varias veces en Cancillería. En esa época, era el encargado de toda la parte de prensa de la Selección».

UN SECUESTRO A LA SALIDA DEL CINE

«El 19 de junio, yo trabajaba en la Galería Jardín. A la salida, me siguen. Yo iba caminando con una persona. Íbamos al cine. Y en un pasaje que se llama Rojas por la Plaza San Martín, de pronto oigo como una especie de tropel que corría detrás nuestro. No tuve tiempo ni de darme vuelta cuando sentí un manotazo que me sacaba la cartera».

A LA CANCHA CON LOS REPRESORES

«Quiero que se comprenda también que ese es el más terrible de los terrorismos. Cuando estás prisionero, cuando no se te reconoce porque estás secuestrado y permanentemente pasaban este tipo de cosas: compraban pizza, te daban pizza. Rolón me llevó un día a la cancha de fútbol. Me llevó a ver River – Independiente, a ver un partido de la Libertadores. Sé que están acostumbrados a escuchar este tipo de cosas. Sé que los nazis usaron términos similares. Sé que otros lo han hecho en el mundo, pero cuando yo veía esto no entendía nada. No podía entender cómo era».

LOS PLATEISTAS

«– Rolón fue un oficial de inteligencia. Realmente tuvo bastante participación, era muy activo, y tenía mucho diálogo con nosotros. Digamos que manejaba a un grupo de detenidos.
– ¿Puede ubicarlo en algún periodo?
– En el ’78, seguro. Y le digo por qué: porque era la época del Mundial y nos llevó a ver la semifinal junto con Andrés Castillo, a una platea de la cancha».

REGALO DE CUMPLEAÑOS

«Cuando fue mi cumpleaños, el capitán Acosta me preguntó qué quería de regalo. Yo le dije que lo único que me podía valer como regalo era la libertad. Increíblemente, me dijo que existía alguna posibilidad, que después del Mundial tal vez empezara a salir alguna gente. Que se lo dejara pensar (…). Cuando fue el momento del viaje, me llevaron a una agencia de Diagonal Norte, que por lo visto era una agencia con la que trabajaba la Armada. Me compraron un billete en Varig con el que viajé el día 16 de junio de 1978, en mitad del Mundial de Fútbol. Me acompañaron hasta el aeropuerto. Fue el teniente Astiz con mi padre. Y ahí viajé con mi hija a España».

DE PASEO CON EL GRUPO DE TAREAS

«A Acosta se le había ocurrido que había que mostrarnos. Creo que era una manera de comprometernos. Que nos vieran. Que sintiéramos el poder del Grupo de Tareas sobre nosotros».

LA PESCA

«Cuando gana Argentina nos sacan a la calle en vehículos con el supuesto de festejar, pero en realidad era para que algún conocido se arrimara, y tratar de secuestrarlo».

EL MUNDO DE LOS VIVOS

«Ahí le pedí permiso a Febrés, que era jefe del vehículo, digamos, en el que me llevaban. Le pregunté si podía asomarme porque esos autos tenían un techito que se abre. Que si podía asomarme para ver a la gente. Y él me dijo que sí. Entonces me paré en el asiento y saque la cabeza y mirando eso me puse a llorar y tuve una certeza: si me pongo a gritar que soy una desaparecida, nadie me va a dar pelota, porque esto también formaba parte de lo que decía, nosotros no pertenecíamos al mundo de los vivos».